SEMBLANZA BIOGRÁFICA – REINALDO MIÑO
ALTAMIRANO
Un maestro forjado en la adversidad y la
vocación docente
CONTEXTO HISTÓRICO DE SU NACIMIENTO
El 11 de noviembre de
1875 nace en Pelileo, cuando habían transcurrido 45 años de la creación de la
República del Ecuador, consumándose la separación de la Gran Colombia y
destruyéndose el sueño de la Patria Grande de Bolívar, y a 15 años de la
creación de la Provincia de Ambato y del cantón Pelileo.
Los criollos o
descendientes de los españoles nacidos en América mantuvieron el mismo modelo
de sociedad jerarquizada y excluyente que en la Colonia. Se conservó la
discriminación a los indígenas y negros, e inclusive se mantuvo la esclavitud,
así como se siguió excluyendo de la vida política a las mujeres.
Fue dominante el control
de los terratenientes a las demás clases sociales, mediante la estructura de un
censo rentario —además de la discriminación social había la discriminación
económica de acuerdo con los ingresos que obtenían las personas— para restringir
el acceso a la elección y votación a las grandes masas que siguieron igual o
más empobrecidas que en los años de la Colonia.
Conforme avanza el siglo
XIX, cada vez más se acentúan las contradicciones entre: los liberales en la
Costa, que buscaban una mayor integración entre las regiones del país para el
desarrollo del libre comercio, y la oligarquía terrateniente de la Sierra, los
conservadores, que explotaban mediante el régimen de la hacienda a indios y
negros, contradicción que más tarde generaría la Revolución Liberal de Alfaro.
INFANCIA Y PRIMEROS AÑOS
Las luchas caudillistas,
los innumerables levantamientos militares, la inestabilidad política y
económica afectaron al desarrollo del país, razón por la que Reinaldo Miño
Altamirano debió trabajar en su infancia para ayudar a su familia.
Su padre José Miño
luchaba con denuedo en el cultivo de la tierra, en una propiedad que se
llamaba "La Esperanza" en el sector "El
Azafrán" cerca de Churusinguna, mientras su madre Teresita
Altamirano cuidaba a sus retoños en Pelileo.
BÚSQUEDA DE SUPERACIÓN: LA BECA SALESIANA
La falta de recursos
económicos y el afán de superación hacen que el joven de 15 años, en 1890,
Reinaldo Miño Altamirano busque una beca para estudiar en la Escuela de Artes y
Oficios que los Salesianos instalaron en Quito en 1888 para incentivar la formación
técnica de los artesanos bajo el espíritu de la Revolución Industrial que se
intensificó en el siglo XIX en Inglaterra y en el mundo. Se educaba a los
jóvenes mediante la formación: teórica con el aprendizaje de las Ciencias
Exactas, práctica para el desarrollo de destrezas y habilidades específicas, y
de una amplia Cultura General.
La beca le fue concedida
y se trasladó a Quito después de varias peripecias, ingresó a dicha Escuela
Salesiana. Los primeros seis meses fue aprendiz de mecánico. Por recomendación
del sacerdote y misionero italiano Ciriaco Santinelli, miembro de la expedición
salesiana que junto con siete integrantes de la misma llegaron a Quito el 28 de
enero de 1888, ingresó a estudiar para el sacerdocio, puesto que era la única
forma que tenía para instruirse.
"Al inicio de sus
estudios, tuvo dificultades y fue seriamente amonestado. Pero no tuvieron que
amonestarlo dos veces. Ahora quebrantaba los reglamentos, pero para estudiar.
Las noches, gastaba combustible más de la cuenta y tapaba los tragaluces para
que no lo descubrieran estudiando. Se daba alfilerazos en la frente. Metía los
pies en agua fría para que no lo venciese el sueño. ¿Los resultados? Gran
estima de sus superiores y gran respeto de sus alumnos, muchos de ellos mayores
que él. Permanente deseo de aprender. Latín, Griego, Italiano. Luego,
aprendería francés, inglés, portugués, quichua y continuaría profundizando en
su Castellano" (Miño Vaca, 1975, p. 63).
Sin vocación estudió para
sacerdote.
"A fines de 1893, el
señor Miño vistió el hábito de los hijos de Don Bosco, y desde entonces empezó
a ser maestro nocturno de los artesanos del establecimiento. Después llegó a
desempeñar el cargo de Profesor de latín y castellano del alumnado de su mismo
plantel" (Guevara, 1945, p. 345).
LA DECLARACIÓN DE SU VERDADERA VOCACIÓN
Reinaldo Miño Altamirano
nos relata sobre este episodio de su vida, en una carta autobiográfica dirigida
a Darío Guevara, autor de La Puerta del Dorado:
"El sacerdocio, en
verdad, no era el centro íntimo de mis aspiraciones; pero placíame adquirir
ciencia mediante el estudio. De ser posible, habría sido yo médico, anhelo mío
que se estrellaba con la suma pobreza de mis padres" (Miño
Vaca, 1975, p. 61).
EXILIO Y REGRESO
En 1896, los salesianos
en el contexto de la Revolución Liberal fueron expulsados por Alfaro, acusados
de inmiscuirse en la política interna del país. Salieron al Perú, y luego a
Chile. Algunos ecuatorianos fueron llamados, entre ellos Reinaldo Miño Altamirano.
Ejerció la docencia por dos años en Iquique. En 1898 regresó al Ecuador.
TRAYECTORIA DOCENTE
Su vocación es la
docencia. En 1900 es profesor de Castellano, Latín y Francés en el Colegio
Mariano Benítez de Pelileo regentado por sacerdotes. Posteriormente fue
clausurado por el ministro liberal Luis A. Martínez, ya que como consecuencia
de la Revolución Liberal se separó a la iglesia del estado y se proclamó el
laicismo en la educación.
"Desde 1911 hasta
1915 fue Director de la Escuela Central de Varones de su ciudad natal, dejando
hondas huellas de gratitud, una vez más, en el corazón de sus discípulos y de
los padres de familia. Después pasó a servir de catedrático en el Colegio Nacional
'Bolívar' de Ambato, en donde gozó de prestigio y de mucha estimación de parte
de sus discípulos, compañeros y superiores" (Guevara,
1945, p. 406).
El 1 de octubre de 1915
ingresa como docente al Colegio "Bolívar" de Ambato,
gracias a las reiteradas gestiones del Doctor Víctor Manuel Garcés, como
Profesor de Castellano y Raíces Latinas y Griegas. Permanece hasta 1945, año en
que es designado Rector del Colegio Mariano Benítez de Pelileo, siendo parte
del mismo hasta 1948, año en el que se jubila.
"Los setenta años lo
encuentran de Rector del Colegio 'Benítez'. Su tierra natal le rinde un
homenaje que todavía recuerdo emocionado ya que tuvieron la bondad de hacernos
partícipes a los hijos de tan gratísimos momentos" (Miño
Vaca, 1975, p. 72)
EL SENTIDO DEMOCRÁTICO DE
SU DOCENCIA
Siempre tuvo un sentido
democrático defendiendo y enorgulleciéndose de sus estudiantes económicamente
menos favorecidos, los que en aquel tiempo —así como ahora— son discriminados
socialmente.
Se enorgullecía de los
progresos en el aprendizaje de los más humildes, hijos de artesanos o
campesinos pobres que se sacrificaban arduamente para educar a sus hijos, y los
ponía como ejemplos para los más acaudalados, los que en un régimen de hacienda
y de gamonalismo, aunque no fuesen preparados, eran los que asumían el gobierno
gracias a la propaganda que se hacía desde el púlpito, los cuarteles y las
tenencias políticas.
Su amor al trabajo y su
vocación de maestro lo completaba con clases en la casona de la calle Bolívar.
Su hijo el Dr. Ernesto Miño nos cuenta:
"A más del Colegio,
las clases en nuestra casa: amplios muros, piso de ladrillo, pared empañetadas,
una sala grande daba cabida cerca de cómo un centenar de muchachos que van a
prepararse para el examen de ingreso a los Colegios. Mi padre rechazaba a
muchísimos aspirantes por el imposible físico de darles sitio en el local
atestado. 'estudia atiende no seas ocioso, desásnate', era su mandato
cuotidiano. Ameno en la conversación y en la enseñanza, dulce en el trato,
tremendo cuando lo fastidiaban o sacaban de casillas" (Miño
Pico, 1975, p. 66).
"Anduvo erguido con
un garbo que todavía recuerdan quiénes lo conocieron. A los hijos y alumnos nos
enseñó a caminar erguidos. Su voz era fuerte, sonora, varonil. Rebotaba en los
claustros del Bolívar, en las salas del Benítez en la casa suya donde tanto
ambateños como tungurahuenses aprendieron algo de gramática y ortografía" (Miño
Pico, 1975, p. 72).
Entre sus alumnos se
halla Elisa Ortiz Garcés de Aulestia, destacada educadora guayaquileña que
recibió la primera enseñanza en Ambato. Susana Cordero de Espinosa nos relata:
"Esta básica tarea
educativa impartida por Misia Carmencita debía completarse, a requerimiento de
don Ángel Ortiz, con la contribución de maestros selectos como Reinaldo Miño,
humanista y pedagogo, padre y ciudadano progresista" (Cordero
de Espinosa, 2002, p. 1).
Respecto a los estudios
secundarios:
"Don Reinaldo Miño,
maestro más que profesor por su calidad humana y la profundidad de sus
enseñanzas y ejemplo, además de su instrucción, se hizo cargo de equiparar el
grado de conocimientos de Elisa con los de los primeros cursos de colegio y
logró ese objetivo en corto plazo. Así, la habilitó para que pudiese continuar
sus estudios en Guayaquil, en cualquier establecimiento oficial" (Cordero
de Espinosa, 2002, p. 2).
Educó también a los
candidatos a la docencia de primaria. Ernesto Miño Pico relata:
"Don Reinaldo Miño
fue también formador de profesores. En esos tiempos se obtenía el título de
profesor de Enseñanza Primaria mediante un examen ante una comisión presidida
por el Director de Estudios de la Provincia. Para este examen preparaba a los
aspirantes y recordamos aún su insistencia sobre la Educación para la Libertad,
la dignificación de la conciencia ecuatoriana y la formación de una
personalidad inalienable. Según él, el nuevo maestro debía influir no sólo en
los alumnos sino hasta en sus hogares, para que el desarrollo estudiantil fuera
obra armónica de padres y maestros. Para ello, los profesores debían adquirir
una cultura apropiada y conocer claramente las metas a alcanzar con su
magisterio, desde los más atrasados círculos rurales" (Miño
Pico, 1975, p. 48).
FALLECIMIENTO Y HOMENAJE
El 25 de octubre de 1954
parte a la eternidad. En Ambato, su municipio ofreció velarle en el Salón
Municipal, pero lo reclamó el Colegio Bolívar. Lo acompañó una inmensa
muchedumbre hasta su última morada. Yace junto a otros hombres ilustres de
Tungurahua.
OBRAS PUBLICADAS
- Miño Altamirano, R. (1941). Críticas
Filológicas y Gramaticales. Imprenta Municipal.
- Miño Altamirano, R. (1951). Lecciones
de español para una maestra de maestros. Colegio Nacional Don Bosco.
OBRAS INÉDITAS
Leccionario de Raíces
Latinas (1940)
Breve Gramática Latina
Curso de Raíces Griegas
Tratado de Correcciones
del Lenguaje
Gramática Elemental
Histórico-Comparada (1953)
Lecciones de Raíces
Latinas
Correcciones del lenguaje
REFERENCIAS
Cordero de Espinosa, S.
(2002). Elisa Ortiz Garcés de Aulestia: La mujer, la educadora.
Casa de la Cultura Ecuatoriana "Benjamín Carrión".
Guevara, D. (1945). Puerta
del Dorado. Editora Moderna. (Versión electrónica de Biblioteca Nacional
Eugenio Espejo)
Miño Pico, E. (1975).
Cátedra de Reinaldo Miño Altamirano. En Homenaje Profesor Reinaldo Miño
Altamirano, Noviembre 1875 - Noviembre 1975 (pp. 45-72). Editorial
Universitaria.
Miño Vaca, R. (1975). Una
carta biográfica: A una maestra de la Escuela "Reinaldo Miño".
En Homenaje Profesor Reinaldo Miño Altamirano, Noviembre 1875 -
Noviembre 1975 (pp. 60-72). Editorial Universitaria.
Provincia de Tungurahua
en 1928. (1928). Empresa Editorial "Raza Latina".
The Library of University of Texas. https://books.google.com.ec/books?id=vj51AAAAMAAJ&pg=PA268
Quishpe, J. M.
(2012). Los salesianos y el impulso de la educación técnica en Quito.
[Documento de trabajo]. https://www.salesianos.org.ec/pags/noticia_detalle2.jsp?caja=17
Salesianos Ecuador.
(s.f.). 201 años del nacimiento del Padre y Maestro de la Juventud, San
Juan Bosco. https://www.salesianos.org.ec/pags/noticia_detalle2.jsp?caja=17
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